La lectura en voz alta mejora la alfabetización y la compresión lectora

Un estudio recientemente publicado en los EEUU rescata la práctica de la lectura expresiva en voz alta durante la alfabetización temprana como herramienta didáctica, y muestra que los niños que leen fluidamente desarrollan mejor su comprensión lectora.

El Dr. John Begeny, profesor asociado de psicología escolar en la Universidad Estatal de Carolina del Norte (EEUU), ideó un programa para incorporar la lectura expresiva en voz alta al currículum y llevó adelante un estudio para verificar su eficacia.

El programa se conoce en inglés por su sigla HELPS (Helping Early Literacy with Practice Strategies o “Ayudando a la alfabetización temprana con estrategias de práctica”), y consiste básicamente en complementar la alfabetización ordinaria con la práctica de la lectura hasta alcanzar la fluidez.

La lectura expresiva es la habilidad de leer con suficiente precisión y velocidad, y también con expresión, esto es, interpretando los signos de puntuación correctamente. Cuando los estudiantes leen fluidamente, desarrollan una mayor capacidad para comprender lo que leern, y también aprecian más la lectura en sí misma.

Begeny se interesó por la lectura fluida porque es un componente que con el paso de los años ha sido despreciado en la enseñanza temprana de la lectoescritura, al punto que algunos estudios muestran que hasta un 40% de los estudiantes norteamericanos no saben leer en voz alta.

La investigación de Begeny demostró que incorporar la práctica de la lectura en voz alta efectivamente mejora no sólo la fluidez, sino también la comprensión lectora, en comparación con otros estudiantes sometidos a las didácticas corrientes.

El Dr. Begeny ha creado la Fundación HELPS desde donde distribuye en forma gratuita su programa (en los EEUU), y asegura que durante este año ofrecerá una versión en español del mismo.

“Nuestra idea es dar a los maestros una herramienta eficaz”, sostiene Begeny, cuyo estudio fue publicado este mes en Learning Disabilities Research and Practice, con la firma de Begeny y Scott Stage, también profesor de psicología escolar en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, las estudiantes de doctorado Courtney Mitchell y Mary Whitehouse, y el voluntario comunal Fleming Harris. La investigación fue financiada por la citada universidad.

Fuente: Science Daily, EEUU. Leer nota original En inglés.

Ref: John C. Begeny, R. Courtney Mitchell, Mary H. Whitehouse, Fleming Harris Samuels and Scott A. Stage. Effects of the HELPS Reading Fluency Program when Implemented by Classroom Teachers with Low-Performing Second-Grade Students. Learning Disabilities Research and Practice, 2011; DOI:10.1111/j.1540-5826.2011.00332.x

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Un mal profesor puede menoscabar los ‘genes inteligentes’ del alumno

El potencial de un niño para la lectura se desarrolla si su maestro es de ¨calidad¨

También influyen otros factores como los compañeros de clase o los recursos disponibles.

PATRICIA MATEY

MADRID.- Los ‘genes de la inteligencia’ no sirven para mucho si el alumno se topa con un mal profesor. Así lo acaba de poner en evidencia un grupo de psicólogos estadounidenses tras llevar a cabo un estudio con gemelos.

De hecho, su directora, Jeanette Taylor, de la Universidad de Florida (Estados Unidos), ha reconocido a ELMUNDO.es que “los genes son importantes para explicar las diferencias en los logros de los alumnos con lectura, pero también lo es la enseñanza eficaz”.

La habilidad para leer con soltura es crítica “y los niños que fracasan con ella es más probable que obtengan un mal rendimiento en el colegio, además de más posibilidades de cometer actos delictivos en la adolescencia y juventud. Todo ello tiene un coste para la sociedad”, reza el trabajo, publicado en el último ‘Science’.

Y esta habilidad “está influenciada por los genes y por el medioambiente: familia y profesorado. Sin embargo, la importancia de la calidad de los maestros a la hora de obtener todo el potencial de sus alumnos es un hecho que se ha investigado poco”, insiste la doctora Taylor.

En su trabajo, titulado ‘La calidad de los profesores modera los efectos genéticos en la lectura precoz’, han participado 280 hermanos gemelos homocigóticos o idénticos (que comparten el 100% de los genes) y 526 dicigóticos (50% de los genes) que cursaban primero y segundo de primaria (6-7 años) en distintas clases. A todos ellos se les realizó el test ‘Fluidez Lectora Oral’ (ORF, sus siglas en inglés), el cual permite evaluar la habilidad lectora. Asimismo, y para comprobar la ‘calidad del profesorado’, se evaluaron los exámenes realizados (al inicio del curso y al final) por los compañeros de todos los hermanos, para ‘crear’ así una ‘medida’ que estimara la calidad de los maestros.

“Si al final de curso, los resultados de la evaluación de la lectura mostraban que la media de la clase obtuvo mejores notas que al inicio del mismo, pensamos que debía atribuirse a que el maestro era de alta calidad. Y, al contrario, asumimos que las clases con peores calificaciones a lo largo del año tenían un mal profesor. Este análisis se realizó de forma independiente de los logros obtenidos por los alumnos gemelos”, explican los autores.

No perder oportunidades

Los datos evidencian que los gemelos con altas puntuaciones en el test ORF al inicio del curso, pero que pertenecían a la clase con una media de puntuaciones más bajas a final de curso, habían desaprovechado su potencial ya que sus puntuaciones finales también fueron bajas. “Este es el primer trabajo que constata que los profesores tienen una influencia en la variabilidad genética de sus alumnos, lo que indica que se pueden adoptar medidas para que los menores alcancen todo su potencial. La lectura no se puede desarrollar de forma óptima si no se proporcionan buenas instrucciones”, explica la autora principal del ensayo.

Pese a todo, los psicólogos estadounidenses reconocen que “la capacidad lectora también puede estar influenciada por otros factores, como el medio físico donde se dé la clase, los compañeros, los recursos de los que se disponen, entre otros”, aclaran los autores.

Los estudios gemelos pueden dibujar “la etiología del rendimiento en lectura, y este trabajo en particular, demuestra la interacción entre profesor, calidad y genética. Lo que evidencia cada vez más la importancia del docente en la carrera de un niño. Colocar a buenos maestros en las aulas no eliminaría la variabilidad entre los estudiantes ni garantizaría que todos alcancen los mismos buenos resultados, pero ignorar que los profesores contribuyen al desarrollo de las habilidades de los niñoses una oportunidad perdida para promover el potencial de los chicos y chicas en las escuelas, así como para que alcancen el éxito en sus vidas”, recuerda la investigadora de la Universidad de Florida.

Artículo tomado de:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/04/23/psiquiatriainfantil/1272007485.html

La relectura de textos favorece el aprendizaje del vocabulario

Según un reciente estudio, repetir varias veces la lectura de un libro infantil a niños pequeños favorece la adquisición de nuevo vocabulario mucho más que exponerlos a una variedad de textos. La relectura permite que los niños dediquen progresivamente menos tiempo a la historia y a los personajes, concentrándose en interpretar los elementos desconocidos del lenguaje.

La investigación estuvo a cargo de Jessica S. Horst, Kelly L. Parsons y Natasha M. Bryan, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Sussex, en Brighton, Reino Unido. Involucró a 16 niños británicos de 3 años, separados en dos grupos.

A cada miembro del primer grupo se le leyó tres veces una historia infantil especialmente diseñada, que incluía dos palabras ficticias representando objetos desconocidos para el niño. Los objetos estaban representados en imágenes en las que aparecían junto a otros “competidores”. En cambio, los miembros del otro grupo escucharon tres historias diferentes con las mismas características.

Cuando se examinó a los niños para determinar el grado de retención de las nuevas palabras, el grupo que había escuchado tres veces el mismo cuento demostró ser hasta un 150% más eficaz que el otro en el aprendizaje de nuevos términos.

Según las autoras del experimento, la repetición hace que el niño ocupe menos de su atención en lo que ya le es conocido, y más en descifrar lo que no entiende o le resulta novedoso.

El estudio “demuestra que la repetición es importante para el aprendizaje de nuevas palabras en los libros”, y representa “una buena noticia para las familias, ya que no necesariamente depende de la cantidad de libros, sino de responder positivamente al pedido de ¡otra vez!”.

Fuente: Frontiers in Developmental Psychology. Leer trabajo original.

Artículo tomado de:

http://sintesis-educativa.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=244%3Ala-relectura-de-textos-favorece-el-aprendizaje&Itemid=6

Leer modifica tu cerebro

Aprender a leer, un fenómeno muy reciente como para haber influido en la evolución genética, tiene un impacto importante sobre el cerebro, que se adapta y utiliza, con independencia de la edad de alfabetización, regiones cerebrales destinadas a otras funciones.

No hay un sistema cerebral innato especializado en la lectura, tenemos que hacer bricolaje, utilizar sistemas que ya existen”, explica Laurent Cohen, investigador del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia (INSERM) y uno de los responsables del estudio, publicado por la revista Science. Usando Resonancia Magnética,  los investigadores midieron la actividad cerebral de 63 adultos voluntarios con diferentes índices de alfabetización: 10 analfabetos, 22 personas alfabetizadas en edad adulta y 31 personas escolarizadas desde la infancia. La investigación se realizó en Portugal y Brasil, países en los que hasta hace unas décadas, era relativamente frecuente que los niños no fueran escolarizados.

Los resultados mostraron que, por un lado, aprender a leer activa el sistema visual en las regiones especializadas en la forma escrita de las letras, como es lógico, pero también en las regiones visuales primarias, aquellas adonde llega toda la información visual. Además, en la gente que aprende a leer, el cerebro  recurre también a las zonas especializadas en el lenguaje hablado, puesto que la lectura “activa el sistema del habla” para tomar consciencia de los sonidos y permite “establecer relaciones entre el sistema visual y el sistema del habla, entre las letras escritas y los sonidos”, subraya Cohen.

Por otra parte, el aprendizaje de la lectura, incluso en la edad adulta, provoca en el cerebro una redistribución de una parte de sus recursos. De esta manera, el reconocimiento visual de los objetos y las caras cede parte de terreno a medida que aprendemos a leer y se desplaza parcialmente hacia el hemisferio derecho.

Los investigadores también comprobaron que en los adultos que aprenden a leer, “los cambios que esto provoca son casi los mismos” que en los sujetos que se alfabetizaron siendo niños, aunque aquellos no obtienen tan buenos resultados por la falta de entrenamiento, concluyó Cohen

Tomado de:

http://www.muyinteresante.es/leer-modifica-tu-cerebro

Don Quijote en YouTube de la mano de la RAE

http://youtu.be/tVpaO7xFs5A